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Entradas

El León y el lago

"En una ocasión, un león se acercó hasta un lago de aguas cristalinas para calmar su sed. Al acercarse, vio su rostro reflejado en ellas y pensó: -Dios!, este lago debe ser de ese león!!! Tengo que tener mucho cuidado con él. ... Atemorizado, se retiró de las aguas. Pero tenía tanta sed que regresó nuevamente. Aunque ¡ahí estaba otra vez el “león”!… ¿Qué hacer? ¡La sed lo devoraba y no había otro lago cercano! Retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y al ver de nuevo al “león”, abrió las fauces amenazadoramente pero, al comprobar que el otro “león” hacía lo mismo, sintió terror. ¡Salió corriendo! Sin embargo… ¡era tanta la sed! Lo intentó varias veces, pero siempre huía espantado. Como la sed era cada vez más intensa, tomó la decisión de beber agua del lago, sucediera lo que sucediera. Así lo hizo. Entonces sucedió lo insospechado: al meter la cabeza en las aguas, el “león” simplemente desapareció!!! “Muchos de nuestros temores son imagina...

IMPORTANTE vs URGENTE (Manejo del Tiempo)

Privilegiar lo Importante, sobre lo Urgente Todas las personas -al igual que las organizaciones-, acabamos en mayor medida, transformándonos en el objeto de nuestra atención, recorriendo un trayecto de profecía autocumplidora: Si dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo a pilotear tormentas y manejar crisis, es probable que sólo por azar podamos navegar en aguas calmas. Y esto es lo que habitualmente sucede cuando no conseguimos superar la tendencia a atender sólo lo urgente y enfocarnos sobretodo, en planificar y atender lo importante. Para superar esta riesgosa tendencia, es necesario revisar primero algunos esquemas de interpretación de la realidad. Particularmente, aquel que entiende que ocuparse de planificar el futuro es un privilegio reservado a personas "exitosas" que atraviesan una circunstancia tal, que les permite disponer de tiempo y recursos suficientes para hacerlo. Pero en verdad, este razonamiento invierte peligrosamente los térmi...

Gestión del Cambio

Cambio organizacional El cambio ha acompañado a las organizaciones durante toda su existencia; lo novedoso ahora es la velocidad, la complejidad, la imprevisibilidad, la potencia de su repercusión, la discontinuidad y la generalización con que se viene presentando (Ortega, 2000). Ante este panorama, los empresarios han comenzado a comprender que como no se puede evitar el continúo cambio del mundo, lo mejor es adaptarse. Sin embargo, el problema radica en que el tiempo disponible para la adaptación es cada vez más corto, lo cual impide que muchos puedan conseguirlo. En ciertos momentos, las organizaciones comprenden la necesidad de cambiar cuando ya hay poco o nada por hacer y decaen a pesar de sus grandes esfuerzos. Se puede decir que hoy en día el cambio es la regla y no la excepción. Robbins afirma que “si no fuera por el cambio y la incertidumbre que éste conlleva, el trabajo de las personas, en especial de los gerentes, sería bastante simple y sencillo: bastaría con una simple ...

Balance Score Card (BSC)

Es una sigla que se traduce al español como “Indicadores Balanceados de Desempeño”. Esta metodología deriva de la gestión estratégica de empresas y presupone una elección de objetivos e indicadores que no deben ser restringidos sólo al área financiera. De este modo, los resultados financieros serán fruto de la sumatoria de acciones generadas por personas a través del uso d ... e las mejores tecnologías, que vinculadas a las mejores prácticas y procesos internos de la organización logran maximizar la Propuesta de Valor ofrecida al cliente. Este proceso se denomina “crear valor a través de activos intangibles” Balanced Scorecard ofrece una visión integrada y balanceada de la empresa y permite desarrollar la estrategia en forma clara. Esto se logra a través de objetivos estratégicos identificados en 4 perspectivas: financiera, clientes, procesos internos y aprendizaje e innovación. Cada una de las perspectivas se vincula con las demás mediante relaciones de causa y efecto. BSC promue...

QUE NECESITA EN REALIDAD, QUE DESEA VERDADERAMENTE

El psicológo abram Maslow publicó en 1943 un modelo para descifrar las necesidades de los hombres. Él arribó a la siguiente clasificación, completamente simplificadora pero significativa: 1. Las necesidades básicas corporales (comer, dormir, calor, sexo) 2. Seguridad (vivienda, empleo fijo, salud, protección frente a los peligros) 3. Relaciones (amigos, compañeros, amor) 4. Reconocimiento (estatus, poder, dinero) 5. Autorrealización (individualidad, desarrollo de talentos, pero también fe y trascendencia) En el caso de los tres primeros puntos, se trata de necesidades. Si están satisfechas, el hombre ya no tiene motivación en este sentido. Los puntos cuatro y cinco son anhelos, pero también se los denomina necesidades de crecimiento; nunca pueden ser verdaderamente satisfechos. El modelo se torna interesante cuando confrontamos nuestros anhelos con la pirámide de necesidades. Conforme su pirámide de necesidades personal: ¿Qué tiene usted? ¿Qué le falta?  

Cinco estilos o modelos de gestión de conflictos

Nadie se caracteriza por manejar sus conflictos de una sola manera. Por el contrario, cada uno de nosotros podemos usar los cinco estilos en diferentes ocasiones. Sí es cierto que cada persona recurre a unos modos con más facilidad que a otros, lo que nos lleva a desarrollar habilidades y preferencias para utilizar determinados estilos. La forma más adecuada a la hora de resolver un conflicto dependerá de cada contexto específico. A este respecto, los autores del modelo Thomas-Kilmann desarrollaron una lista con una serie de usos de cada modo a partir de listas elaboradas por presidentes de empresas. Estilo colaborativo El estilo colaborador es aquél en el que intentamos defender nuestros intereses y el de todas las personas implicadas en el conflicto. Este estilo es sumamente eficaz en aquellos casos en que necesitamos buscar una solución integradora porque los intereses de todas las partes son tan importantes que no admiten concesiones. También es útil cuando es importan...

Aprendiendo a Aprender

En el lenguaje cotidiano se define aprender como "adquirir el conocimiento de una cosa". Esto se traduce generalmente como "tener información acerca de..." Aprender no es sólo tener información (lo que ya es de importancia); aprender es expandir nuestra capacidad de acción efectiva. Poder hacer hoy lo que ayer no podía o no sabía. Incrementar nuestra competencia para poder operar en un determinado dominio que antes desconocía. Es incorporar habilidades que hagan posible acceder a resultados u objetivos que antes estaban fuera de mis posibilidades. El gran desafío es aprender a aprender. Enseñar el oficio de aprender es ir más allá de transmitir información. Desde este punto de vista, nos referimos al aprender como un concepto que vincula aprendizaje y acción. Por ello hablamos de una concepción activa del aprendizaje . Aprender es actuar. Y no cualquier acción, sino que hablamos de acciones efectivas. Un altísimo porcentaje de ejecutivos y líderes se definen c...